Ricardo Monreal pide a Rubén Rocha reconsiderar su permanencia como gobernador
El senador Ricardo Monreal solicitó formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, reconsiderar su decisión de continuar en el cargo ante las crecientes presiones políticas.

El coordinador de la mayoría en el Senado de la República, Ricardo Monreal Ávila, hizo un llamado público este sábado 22 de agosto al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, para que reconsidere su postura de mantenerse al frente de la administración estatal. Este pronunciamiento se da en un contexto de tensiones políticas donde diversos sectores han manifestado su rechazo a la gestión actual, generando un inusual escenario de unidad entre fuerzas políticas que exigen cambios inmediatos en el gobierno sinaloense.
La postura expresada por Monreal subraya la preocupación sobre la estabilidad política en la entidad, sugiriendo que una salida negociada o una reconsideración de la permanencia del mandatario podría permitir una transición que favorezca la gobernabilidad. El legislador enfatizó que el objetivo central es evitar que la crisis institucional escale, priorizando la paz social y el funcionamiento de las instituciones públicas en el estado frente a las movilizaciones ciudadanas recientes.
Por su parte, los representantes del equipo político cercano al senador han indicado que este llamado no constituye una imposición, sino una propuesta abierta al diálogo para encontrar una salida política a la actual parálisis institucional. Según sus declaraciones, la intención de Monreal es que se privilegie el interés colectivo sobre las aspiraciones individuales, buscando que el gobierno estatal retome su cauce mediante una nueva estrategia de administración y acercamiento con la población.
El rechazo hacia el regreso y continuidad de Rocha ha logrado congregar a diversos actores políticos que, a pesar de sus diferencias ideológicas, coinciden en que la entidad requiere un cambio de rumbo urgente. Mientras tanto, las actividades en la capital sinaloense continúan bajo un clima de vigilancia y expectativa, ante la posibilidad de que el Poder Ejecutivo local responda a los llamados de diversos sectores de la sociedad civil y del ámbito legislativo federal.


